domingo, 27 de febrero de 2011

The song remains the same

Supongamos que en las presidenciales de 2011 ganase Little Richard. Más allá de las diversas valoraciones sobre su persona, para la UCR la canción seguirá siendo la misma que en 1999. Gobernadores opositores en la mayoría de las provincias, minoría en diputados (con suerte primera minoría arañando el quórum) y probablemente empatados en el Senado. Bastante parecido a 1999 cuando asumió De La Rúa. La diferencia respecto a 2011 estribaría en un ciclo económico ascendente, suerte que De La Rúa no tuvo, o que según algunos echó a perder gracias al "impuestazo" de Machinea. Little Richard, con algo de pericia y un poco de suerte, podría disciplinar a algunos de los gobernadores pejotistas a fuerza de obras públicas y ATNs.

Sin embargo, desde el plano estricto del sistema político, volvería a repetirse un escenario con un PJ disperso y con muchos caciques. Será interesante ver -en caso que ocurra, claro- que sucedería con el kirchnerismo; si seguirá siendo la fuerza predominante dentro del PJ o si por el contrario irá disgregándose lentamente, hasta fusionarse con otras corrientes internas.
En su hipotético mandato Little Richard se enfrentaría a lo siguiente:
La falta de un interlocutor válido en el PJ
una desgastante negociación con varios caciques
Peleas internas en el ACyS por el reparto de poder.
El problema no deja de ser el mismo: la falta de un sistema de partidos estable y relativamente previsible, para lo que no hay ni internas abiertas, reforma política ni electoral que valga (algunos sostienen las ventajas del parlamentarismo o del modelo Bi francés, pero tengo mis dudas).- Más adelante consultaremos a Don Norberto Bobbio y ver si es posible desentrañar de qué se trata.

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