domingo, 17 de octubre de 2010

Se viene el 2011


Si hay algo que gusta tanto o más que el futbol es la timba: pues bien, a tener en cuenta que en marzo de 2011 arranca el escolazo electoral. Desde Little Politik, avanzamos en formular guarismos en base a algunos sondeos de acá y de allá.
Lo que vendrá: los grandes medios de comunicación, al igual que gran parte de la oposición, destacan que el próximo presidente deberá ser alguien “moderado”, que privilegie el “diálogo” y que busque “consensos”. Más allá de una mera maniobra para diferenciarse del actual gobierno (“confrontativo”, “autoritario” -dicen-) esto oculta algunos hechos ineludibles. Quien sea que gane en 2011, no tendrá mayoría en ninguna de las dos cámaras. Sólo el oficialismo estaría cerca de lograr quórum en alguna de ellas(*), siempre y cuando no empiece la diáspora de gobernadores adelantando el cronograma electoral provincial para no quedar pegados al ejecutivo nacional.
Paradojas de nuestro sistema electoral: si bien en la mayoría de los países con sistemas presidencialistas las cámaras se renuevan cada dos años (por completo los diputados y por mitades los senadores) en nuestro país, con la excusa de la gobernabilidad, los diputados se renuevan por mitades y los senadores por tercios. En otras palabras: se busca que las elecciones de medio término no alteren significativamente la composición del legislativo por un mero cambio de humor social ó surgimiento de una mayoría circunstancial -todas las mayorías son circunstanciales- En fin, el punto es que se genera un efecto arrastre de los mandatos legislativos. La teoría supone que este efecto debe producir incentivos para el diálogo y el consenso -sea lo que esto signifique- pero la práctica conduce al uso de la banelco y repartija de cargos como incentivos más eficaces.
Retomando el punto de partida, la “moderación” parece ser una imposición de la realidad más que un anhelo de los votantes, independientemente de que sus deseos vayan en ese sentido.

Acá van los guarismos:
Escenario I

NK / CFK: 35%
R.A: 25%
Pino: 15%
Pejota: 12%

Ballotage: NK / CFK apelan al voto progre de Pino. Este les pide un lugar en el gabinete, más precisamente, el ministerio de planificación. “Ni en sueños” es la respuesta. Cortejo al Pejota diabólico, que decide apoyar a cambio de algunos asientos en el directorio del BCRA. “Ok” le dicen. Ambas partes cierran el trato cruzando los dedos. Final abierto.
¿Y Macri? No llega. Se pisa los cordones antes.


(*) Atenti al Motonauta Factor.

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