domingo, 31 de octubre de 2010

Nuevos y viejos escenarios




Allá lejos por el verano de 2002/2003 nadie creía que Néstor Kirchner podía llegar a ganar la elección presidencial, -de hecho, salió segundo, si bien hubiese ganado en el ballotage- pero ya por entonces los encuestadores coincidían en un punto: El desafío de Kirchner consistía en llegar a la segunda vuelta, pues era el candidato que menos rechazo generaba en el electorado, y en tal escenario -si accedía a él- seguramente tenía las de ganar.
De cara al 2011 el escenario electoral que se avecina conserva algo del ya lejano 2003: Ya no se trata del rechazo que puedan generar los candidatos -en algunos casos producto del desgaste de una gestión de casi 8 años, en otros resultado de la ineptitud de consolidar alianzas sólidas, como el ACyS- sino de la capacidad de gestión que los candidatos puedan demostrar. Vale recordar que en un escenario atomizado como el de 2003, quienes salieron primero y segundo contaban con antecedentes de administradores: un ex presidente -Menem- y Kirchner, un gobernador que podía mostrar como antecedentes una provincia ordenada en materia fiscal. Por el otro lado, estaban Carrió y López Murphy, carentes de experiencia ejecutiva, junto con el efímero Rodríguez Saá. En un eventual ballotage entre dos administradores, la gente habría elegido a aquél que menos rechazo le generaba.

domingo, 24 de octubre de 2010

Reminiscencias

La muerte del soldado Carrasco trajo como consecuencia la eliminación del perimido Servicio Militar Obligatorio. La muerte del militante social Mariano Ferreyra quizá traiga consigo la libertad sindical.
Otros tiempos. Las mismas muertes innecesarias.

domingo, 17 de octubre de 2010

The Motonauta Factor


Acá va el escenario II: a NK no le da el cuero, CFK busca algún cargo para lucirse en política internacional (¿Unasur?) y el candidato del gobierno es el motonauta de dudosos récords deportivos.
El motonauta aglutina gran parte del peronismo diabólico y del oficialismo; atrae parte de ese voto asociado a la idea de “gestión” (vaya a saber uno por qué se vincula a ésta con el PRO y De Narváez). El sabe cómo caerles bien a todos. Un guiño a la iglesia, otro a las fuerzas de seguridad; con el campo nunca dinamitó los puentes, y los intendentes del GBA necesitan de él tanto como él de ellos. Los medios de comunicación no lo desprecian, y por alguna razón, sus declaraciones, que brotan del más rancio sentido común, parecen nunca encontrar oposición. Además, ¿Quién podría oponerse a construir un país mejor desde la esperanza, la fe, el optimismo, el turismo y el trabajo? (!)

Se viene el 2011


Si hay algo que gusta tanto o más que el futbol es la timba: pues bien, a tener en cuenta que en marzo de 2011 arranca el escolazo electoral. Desde Little Politik, avanzamos en formular guarismos en base a algunos sondeos de acá y de allá.
Lo que vendrá: los grandes medios de comunicación, al igual que gran parte de la oposición, destacan que el próximo presidente deberá ser alguien “moderado”, que privilegie el “diálogo” y que busque “consensos”. Más allá de una mera maniobra para diferenciarse del actual gobierno (“confrontativo”, “autoritario” -dicen-) esto oculta algunos hechos ineludibles. Quien sea que gane en 2011, no tendrá mayoría en ninguna de las dos cámaras. Sólo el oficialismo estaría cerca de lograr quórum en alguna de ellas(*), siempre y cuando no empiece la diáspora de gobernadores adelantando el cronograma electoral provincial para no quedar pegados al ejecutivo nacional.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Nota de Prensa

 

Un clásico de la ironía política

 Libros en agenda

Silvia Hopenhayn
Para LA NACION

Miércoles 6 de octubre de 2010 | Publicado en edición impresa 
 


La ironía suele ser el último recurso de la crítica antes de caer en la absoluta desazón. Y los mejores maestros en ejercerla provienen del siglo XVIII, en plena decadencia de la monarquía y otras jerarquías absolutistas. La colección El Libertino Erudito, de la editorial El Cuenco de Plata, congrega a exquisitos intelectuales que han clavado sus plumas en el corazón del poder, como Voltaire, en La usurpación de los Papas ; Diderot, en Cartas sobre los ciegos para uso de los que ven, y Hume, con Sobre las falsas creencias del suicidio, la inmortalidad del alma y otras supersticiones , todos escritores del Siglo de la Razón o de las Luces. La nueva luminaria que se incorpora al catálogo es el ácido y rotundo Jonathan Swift, conocido mayormente por su libro infantil Los viajes de Gulliver y también autor de lapidarios ensayos sobre la tiranía de la injusticia y en contra de los ingleses ("quemen todo lo que provenga de Inglaterra, excepto su carbón"). El título de su autoría que ahora se publica es Una modesta proposición y otros escritos patrióticos irlandeses , que reúne varios de sus escritos más urticantes.

martes, 5 de octubre de 2010

Gulliver 451

El apasionante Farenheit 451 de Ray Bradbury hace mención a Swift en varias y curiosas oportunidades, lo que nos da indicios de cierta admiración de Ray hacia el deán de San Patricio. En el futuro alternativo planteado por Bradbury, los bomberos cumplen con la misión de…quemar libros. Guy Montag, el protagonista, le narra no sin desgano a su esposa que tuvo un día como cualquier otro y que había quemado algunos volúmenes de Dante, Marco Aurelio y Swift.
Sin embargo, Montag no estaba haciendo bien su trabajo pues se había guardado algunos libros; la curiosidad lo lleva a abrir uno al azar, encontrándose con una frase que lo suma de perplejidad: Se ha calculado que, en épocas diversas, once mil personas han preferido morir antes que someterse a romper los huevos por su extremo más afilado. El criterio de demarcación política en el país de Liliput era, pues, cómo romper los huevos: sea por su lado angosto, sea por su lado ancho, distinguíase así al oficialismo de la oposición.
A falta de sorpresas, a Montag se le presenta un hombre que dice ser Jonathan Swift, el autor de ese malicioso libro político, Los viajes de Gulliver.
Si os dan papel pautado, escribid por el otro lado.-

You maniacs! You blew it up!

No es la intención aquí arruinar uno de los mejores momentos de Los Viajes de Gulliver, así que si aún no lo ha leído, desista de fijar sus ojos en estas líneas. Hecha la aclaración, vale recordar la ya célebre frase de Charlton Heston en el final de la película El Planeta de los Simios cuando descubre que no se halla en un mundo extraño sino que se trata de la mismísima Tierra, donde contempla - hollywoodense escena mediante- los escombros de la estatua de la libertad: We finally really did it. you maniacs! You blew it up! Damn you. God damn you all to hell! Finalmente los humanos lo habían logrado; habían echado todo a perder. Merced a su corrupción, vanidad y orgullo, la humanidad había otorgado a la civilización una connotación siniestra, y la prueba palpable de ello son las ruinas de la estatua de la libertad.